Nata y elaboración
Qué nata comprar para hacer galletas de nata: guía para el supermercado
Cómo elegir la nata en la tienda para hacer galletas de nata: qué porcentaje buscar, qué natas evitar, qué mirar en la etiqueta y cómo guardarla hasta usarla.
Publicado el 3 min de lectura

Delante de la nevera del supermercado hay natas para montar, para cocinar, ligeras, sin lactosa, en spray y en polvo. Para hacer galletas de nata solo importa una pregunta: ¿cuál tiene más grasa? Todo lo demás viene después.
Esta guía te ayuda a elegir en un minuto, sin perderte entre envases.
La regla de oro: la más grasa
En la galleta de nata tradicional, la nata es la única grasa. Si la nata tiene poca grasa, la galleta también. Por eso el número que más importa es el porcentaje de materia grasa de la etiqueta.
- Menos del 30 %: es nata ligera. No sirve para esta galleta.
- Del 30 % a menos del 50 %: es «nata». Aquí está casi toda la nata para montar, en torno al 35 %. Sirve para la receta típica.
- 50 % o más: es doble nata. Si la encuentras, es la mejor opción de tienda.
En la tienda se consigue nata del 35 % y, a veces, algo superior. Elige siempre la más grasa que haya.
Qué natas evitar
| Nata | Por qué no |
|---|---|
| Para cocinar | Poca grasa y estabilizantes pensados para calentar |
| Ligera | Demasiada agua para una galleta |
| Montada o en spray | Lleva aire, gas y a menudo azúcar |
| Preparado vegetal | No es nata de leche: otro sabor |
| Fermentada o agria | Es ácida y cambia la receta |
La nata sin lactosa puede servir, pero recuerda que no es apta para personas con alergia a la leche.
Qué mirar en la etiqueta, por orden
- Materia grasa. Cuanto más, mejor.
- Ingredientes. Cuantos menos, mejor. Lo ideal: solo nata.
- Tratamiento. Pasteurizada o UHT: las dos valen. Cambia cómo se guarda.
- Fecha y conservación. Para saber si llega bien al día en que vas a hornear.
Tienes cada dato explicado en cómo leer la etiqueta de una nata.
Fresca o UHT
La nata pasteurizada se vende en refrigerado y dura menos. La UHT aguanta sin frío hasta abrirla. Para la galleta, lo que manda sigue siendo la grasa, no el tratamiento. Si comparas dos natas con la misma grasa y distinto tratamiento, apúntalo: es una buena prueba para hacer en casa.
Cómo guardarla hasta hornear
- Guárdala en la nevera, aunque sea UHT, unas horas antes de usarla: fría se trabaja mejor.
- Una vez abierta, úsala en el plazo que indique el envase.
- Agita el envase antes de abrirlo: la grasa tiende a subir.
Pesa, no midas
Las natas no pesan lo mismo por volumen, y una nata espesa engaña en el vaso medidor. Pesa siempre la nata en gramos. Si cambias de nata, apunta el envase exacto: así sabrás qué cambió si la galleta sale distinta.
Lo que no encontrarás en la tienda
La nata de las galletas de antes, la que se juntaba de la leche hervida o se desnataba en las lecherías, tenía muchísima más grasa. En las pruebas hechas para esta web, el punto de la galleta de siempre llegó con nata de un 70-80 % de materia grasa, según el envase de la lechería que la desnataba. Esa nata no se vende en los supermercados.
Si quieres acercarte a ella, la alternativa es sacar la nata en casa a partir de leche cruda del día. Lo explica la guía sobre la nata de vaca.
Resumen para llevar en el bolsillo
- Busca la nata con más materia grasa: doble nata si la hay; si no, la de montar.
- Pocos ingredientes: mejor solo nata.
- Evita la de cocinar, la ligera, la montada y los preparados vegetales.
- Pésala en gramos y apunta qué envase usaste.


