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Postres con galletas

Postres con galletas de nata: el segundo plato de la lata

Tartas, copas, vasitos y helados que aprovechan galletas de nata ya hechas. Porque una buena galleta de nata también sirve para empezar otro dulce.

Galletas de nata en una cesta de mimbre forrada con papel

La galleta de nata nació del aprovechamiento: con lo que sobraba de la leche se hacía el dulce de los niños. Sus postres siguen la misma idea. Una galleta que se ha quedado en la lata, unas pocas que no llegan para la merienda, una tanda que salió más dura de la cuenta: todo eso puede ser la base de otro postre.

Por qué funcionan

Una galleta de nata lleva poco más que nata, azúcar y harina. Su sabor es limpio y suave, y por eso se lleva bien con lo que se le ponga encima: fruta, yogur, queso fresco, chocolate o café. Desmigada, sirve de base de tarta. Entera, acompaña una copa o un helado.

Productos de aquí

Algunos de estos postres juntan la galleta con productos que en Galicia se tienen a mano, como el requeixo o la miel. Otros son clásicos de cualquier casa: la tarta de galletas, el vasito de queso, la copa de fresas con nata.

Cómo se publican

Cada postre se publica cuando se ha preparado entero, con cantidades y tiempos reales. Puedes hacerlos con galletas de nata compradas o con las tuyas, hechas en casa.

Para leer

En esta sección

Los primeros postres con galletas de nata se están probando.

Mientras tanto, puedes visitar:

Tarrinas de nata casera junto a un pan con nata untada

Historias de casa

¿Cómo se hacían en tu casa?

En Galicia, casi cada familia tiene su manera de hacerlas: la nata que se juntaba, el vaso que servía de medida, la lata donde se guardaban. Si tu madre o tu abuela las hacía, esa historia también es parte de esta.

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