La galleta de nata nació del aprovechamiento: la nata que sobraba de la leche se convertía en galletas. Es lógico que las galletas que sobran tengan también una segunda vida. Una tanda que se rompió al sacarla, los recortes de la masa, unas galletas que salieron más duras de la cuenta o las últimas de la lata: todo eso puede ser el comienzo de otro postre.
Estas ideas no necesitan horno y se pueden hacer con niños.
Primero, conviértelas en migas
Casi todas las ideas empiezan igual: con las galletas desmigadas.
- A mano: rómpelas con los dedos dentro de un bol. Quedan migas irregulares, con trozos más grandes, perfectas para coberturas.
- En una bolsa: mételas en una bolsa que cierre bien y pásales un rodillo por encima. Es la tarea preferida de los niños.
- Con una picadora: para migas finas, como las de una base de tarta.
Guarda las migas en un tarro cerrado si no las vas a usar enseguida.
Base de tarta fría
Las migas de galleta de nata, mezcladas con un poco de mantequilla fundida, forman una base que se aprieta en el fondo de un molde y se endurece en la nevera. Encima se puede poner una crema de queso, un yogur espeso o una mousse.
La proporción entre galleta y mantequilla depende de lo grasa que sea la galleta: una galleta de nata con mucha grasa necesita menos mantequilla para unirse. Añádela poco a poco hasta que las migas se peguen al apretarlas.
Copas en capas
En un vaso, alterna capas de yogur o nata montada, fruta y migas de galleta. Es un postre de cinco minutos que queda bonito en la mesa.
Para que la galleta siga crujiente, monta la copa justo antes de servirla. Si la preparas antes, la galleta se ablanda y la copa se vuelve más cremosa, que también tiene su gracia.
Vasitos de queso
Una base de migas en el fondo del vaso, una crema de queso fresco por encima y un poco de mermelada o fruta para terminar. Se guardan en la nevera hasta servirlos.
Cobertura para yogur o fruta
Un puñado de migas por encima de un yogur natural, de una macedonia o de una manzana asada aporta el punto crujiente y el sabor a nata.
Con chocolate
Funde chocolate, mézclalo con migas de galleta y haz bolitas con las manos. Después de un rato en la nevera, tienes unas trufas sencillas. Los niños pueden rebozarlas en cacao o en coco.
Con helado
Las migas de galleta de nata por encima de un helado de vainilla o de nata son una combinación que siempre funciona. También puedes poner una bola de helado entre dos galletas enteras para hacer un sándwich helado.
Con los niños
Aprovechar galletas es una buena tarea para hacer en familia. Los niños pueden romper las galletas en la bolsa, montar las capas de las copas, hacer las bolitas de chocolate o decorar los vasitos con fruta. Nada de esto necesita horno ni cuchillos.
Lo que no conviene hacer
- Guardar migas húmedas: se estropean antes. Que estén bien secas y en un tarro cerrado.
- Mezclar galletas viejas con frescas en el mismo recipiente: las frescas cogen la humedad.
- Usar galletas que huelan raro: si una galleta ha cogido mal olor o humedad, mejor desecharla.
Más postres
Esta sección irá creciendo con postres completos, con cantidades y tiempos probados: tarta de galletas, copas, trufas, vasitos y helados. Mientras tanto, estas ideas te sirven para no tirar ni una miga.
Si en tu casa se aprovechaban las galletas de otra forma, cuéntalo en Historias de casa.


