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Recetas caseras

Tipos de galletas de nata: las cinco familias de recetas

Con tres ingredientes, con yema, con levadura, finas de las abuelas o sin lactosa: qué cambia en cada familia de galletas de nata y cuál es la tradicional.

Publicado el 3 min de lectura

Galletas de nata finas y doradas en una lata, junto a un molinillo antiguo

Bajo el nombre «galletas de nata» se esconden recetas muy distintas. No hay una buena y otras falsas: hay familias, cada una con su textura. Conocerlas te ayuda a elegir la que buscas y a entender por qué la tradicional gallega es la más sencilla.

1. Tres ingredientes: la tradicional

Nata, azúcar y harina, a veces con una pizca de sal. Es la receta de las abuelas gallegas y la base de este portal. Toda la grasa sale de la nata, así que la nata decide el resultado: con una nata muy grasa sale la galleta de siempre; con una nata del 35 %, una galleta rica pero más parecida a una de mantequilla.

Algunas versiones cambian el azúcar blanco por moreno de caña, o mezclan los dos. El moreno aporta un color más tostado y un punto de caramelo.

Tienes la receta en cómo hacer galletas de nata caseras.

2. Con yema de huevo

Añaden una o dos yemas a la masa. La yema aporta color, algo más de sabor y una masa más fácil de trabajar. Es una variante moderna: la galleta pierde parte de su sabor limpio a nata.

3. Con huevo y levadura

Llevan huevo entero y levadura química. La levadura hace que la galleta suba y quede más esponjosa, más cerca de una pasta de té que de la galleta crujiente de nata. Algunas recetas familiares de este tipo siguen usando la nata retirada de la leche.

Si pruebas esta familia, no cambies huevo y levadura a la vez: si lo haces, no sabrás cuál de los dos ha cambiado la galleta.

4. Finas de las abuelas

La misma receta de tres ingredientes, pero estirada muy fina y recortada con un vaso o un cortapastas. Sale una galleta delgada y crujiente. Se mide por vasos, con la harina «que admita» la masa, y suele reposar en frío antes de estirarla.

Galletas de nata recortadas en forma de corazón

5. Sin lactosa

Se hacen con nata sin lactosa y suelen llevar huevo y otros aromas, como el anís. Ojo: sin lactosa no significa sin leche. No sirven para personas con alergia a las proteínas de la leche.

Cómo elegir

Si buscas… Elige
La galleta de nata gallega de siempre Tres ingredientes, con la nata más grasa que encuentres
Una galleta fina y muy crujiente Finas de las abuelas
Una masa más fácil y con más color Con yema
Una galleta más alta y tierna Con huevo y levadura
Evitar la lactosa Sin lactosa (no apta para alérgicos a la leche)

Sea cual sea la familia, la diferencia de fondo la marca la nata. Tienes la explicación en galletas de nata o de mantequilla.

Lo que tienen en común

Todas las familias comparten lo esencial: nata, azúcar y harina, y un horno caliente. Cambia lo que se añade y cómo se trabaja la masa. Por eso, antes de probar una variante, conviene hacer al menos una vez la de tres ingredientes: así sabrás qué aporta cada cambio.

Tres preguntas antes de elegir

  • ¿Qué nata tienes? Si es una nata de montar del 35 %, cualquier familia saldrá bien, pero ninguna sabrá como la de antes. Si consigues una nata mucho más grasa, la tradicional es la que más la aprovecha.
  • ¿Para quién son? Para hacerlas con niños, la de tres ingredientes es la más sencilla: pocos pasos y una masa que se puede cortar con moldes.
  • ¿Qué textura buscas? Fina y crujiente, tierna y alta, o la de siempre, que está entre las dos.

Un consejo para comparar

Si quieres probar varias familias, haz media receta de cada una el mismo día, con la misma nata y el mismo horno. Así la diferencia que notes será la de la receta, no la del día.

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